¿Por qué cada vez que tengo una idea que creo genial, esa voz en mí empieza a sabotear? ¿Qué me hace especial? ¿Quién me dijo que soy suficiente para lograrlo? ¿Por qué no puedo terminar nada? ¿De verdad es mi TDA o es que simplemente no soy capaz de llevar adelante ningún proyecto?
¿Por qué no soy productiva?… Pero, al final del día, ¿quién mide la productividad?
Así que aquí estoy, escondida en el baño porque no puedo dejar de llorar, mientras pienso en todo esto y me pregunto, por millonésima vez, qué es lo que está mal conmigo.
Para distraerme, decido borrar mis correos. Y, como caído del cielo, aparece un newsletter de Mrs. Space Cadet (ni me acordaba de que me había suscrito) titulado IDENTITY CRISIS PHASE y en una parte dice, en ingles, “la mayoría estamos por ahí, llorando en un maizal y cuestionando nuestra cordura” Y termina con: «Keep trucking, but do it ugly». Es decir: Sigue adelante, aunque te salga feo.
Y algo cambia.
Respiro varias veces, me lavo la cara y me recuerdo otra vez: la vida es buena conmigo.
No suelo hablar de Dios como Dios. Le digo Universo, Vida, Diosa o Energía, lo que me salga en el momento. Me da igual el nombre porque sé que está conmigo y con mi familia, y porque me ha enseñado que solo hay que soltar y confiar.
Tengo las cosas que he deseado y he dejado ir las que no eran para mí. Este año el Universo me ha dado lo que le he pedido. Ahora es mi turno de hacer el trabajo.
Hazlo feo, pero hazlo.
